miércoles, 19 de marzo de 2025

vengo del pasado: allá hay una mujer

Vengo del pasado. Allá hay una mujer que, aunque no se lo permitan, proclama religiosamente que te ama y religiosamente también te lo hace saber. Nunca se confesó con ningún cura. Pero a vos te dió todas las moneditas de la fuente. Y eran fraternas y saladas las horas en las que, apasionadamente, de dos hacían una. Pasearon por todos los parques que pudieron conocer y en todas las esculturas -de mujeres semidesnudas, claro está- posaron y se fotografiaron sonriendo; cómplices, descaradas. De común acuerdo: primero ella y después vos. Vengo del pasado. Allá están ella y vos siendo contemporáneas del futuro. Que, por cierto, se modernizó nomás para envejecer. Como todos los futuros. Y si le decías “pajarito” ella sabía perfectamente que tenía que acercar su cabeza a la tuya. Y reposar dulcemente, después de haber sido precisamente saladas. Lloraban poco. Reían mucho. Danzaban, en un loop infinito. Eran amantes de todas las palomas. Y las palomas en ronda las celebraban y asistían, cada noche, cada día. Hasta que hastiadas de tanto amarse… comían, bebían, se rasuraban y caían rendidas en un mismo abrazo que las embelesaba y elevaba, cual si fuesen ángeles paganos de otro siglo. Uno mucho más antiguo. De cuando al sol, todavía, no lo habíamos herido.


🖊️ Agustina Ferrand

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

je t' adore, mon amour (gusto de vos)

  Gusto de vos. Lo demás será evaluar cuánto tiempo nos soportamos hasta necesitar, una vez más, la solitud que construimos. Gusto de...