viernes, 27 de febrero de 2026

por eso el ala o el cuerno que arrastro

Para mí la poesía siempre fue un acto de amor propio, pero también empezó a ser un acto de servicio. Sí, de servicio. Y las redes sociales, bien o mal, las herramientas "a través de las cuales yo podía llegar a".


Hay que ser sinceros. Casi nadie compra libros. Pero todos sí tenemos los ojos puestos en el celular. Esto me interpela demasiado porque de hecho es cierto que más que un celular lo que anida en nuestras manos es una computadora portátil. Impensado para los nacidos allá tiempo y allá lejos.


¿A dónde voy con todo esto?

A que hoy podemos decir, sin balbuceos: LA POESÍA ESTÁ EN TODOS LADOS. Ya no es de algunos pocos. Se come con el pan de la mañana y se bebe con el mate, o el vino, de la noche.


Pagamos internet para tener todos sus beneficios, entre ellos los poemas que caen desde todas las nubes. ¡Y eso es maravilloso! (Ojalá se mantenga en el tiempo. Y ojalá además, por encima de todo, sigamos teniendo un Estado Presente. Que nos contenga y no nos desampare).


¿Por qué digo esto? Porque hoy prefiero ahorrarme suposiciones que me anudan y apostar a la verdad (para desatarme):

A los 22 años me diagnosticaron F20 -que, por cierto, es hereditaria y también otras hierbas- y desde ahí todo fue remarla entre inyecciones, ingresos al hospital, egresos irresponsables y pastillas. Pasé 2, 3 años trabajando de canillita (la que vende diarios en bici, para los que no saben) y 11 años (por chirolas) trabajando en Mc Donald's (la que transpira haciendo hamburguesas y limpiando inodoros, para los que harto-entienden de anarco-capitalismo). 


Hasta que mi gerenta principal, la Srta. Danisa, me apretó de muy mala manera en su oficina.

Claro, ya no les era funcional. ¿El mejor trapo de piso? Un poroto al lado mío.

De ahí salí con la sensación de que no podía volver más. Me asusté tanto con su "apriete" que no supe qué hacer. Estuve más de un año vendiendo mis productos y servicios en la calle, con el riesgo enorme que implica hacerlo siendo mujer. Subrayo esto “con el riesgo enorme que implica hacerlo siendo mujer”.


Aprendí lo que es ofrecer poemas en bares, colectivos, plazas, esquinas y antros. Y, a decir verdad, no es el mejor lugar para estar. Los policías te piden que te retires, en el mejor de los casos. De lo contrario te revisan todo lo tuyo. Los nervios están ahí al pie del cañón y ves que todos tienen estabilidad menos vos. No es lindo. Pero cuando es lo único que podés hacer es lo único que hay.


Sin saber que podía habitar una realidad mejor, y al filo de la desesperación que implica no saber para dónde ir, hubo una vez una persona buena en mi camino que me dijo "Pero Agustina, vos no merecés vivir así, hay alternativas". Entre ellas la de recibir una pensión. Llena de culpa, como la culpa que cargo hasta el día de hoy, claramente accedí a tramitarla.

Tuve que esperar bastante pero el día del "okey, es tu derecho" llegó.


A partir de ese día (gobierno de Alberto Fernández) fue como vivir en un sueño. Nunca había tenido suficiente dinero para alimentarme, ¡mi heladera explotaba de bellezas! Y encima podía pagar la luz, el teléfono y el wifi.


Hoy, por cierto, ya no todo es tan digno (gobierno de Javier Milei) porque "comer" lo que se dice "comer" como lo mínimo. Las pensiones nunca estuvieron a la altura de la inflación. Se mide cada centavo. Se invierte poco. Se cancela mucho. Y a la noche, como tantos otros, me quedo contando y leyendo estrellas hasta caer rendida. Rendida que no estoy casi nunca porque no hay manera de que no me considere  "poeta de guardia". Entonces preparo las lapiceras o fibrones y arremeto contra el viento, las pestes, el tiempo... y me creo capaz - ¡enorme ángel o pobre diabla!- de marcar la diferencia desde éste lugar al que llamo "casa".


Hace poco leí que el tabú de nuestros tiempos ya no es el sexo, sino el dinero. Nadie, ni por mucho que lo intentes, "se anima a decir" cuánto gana. O lo que es aún más extraño: nadie, por mucho que lo intentes, sale a decir cómo o de dónde consigue su plata. Bueno, yo hoy quiero romper con ese patrón macabro, llegar a la cúspide de mi honestidad brutal y -sin intención de ser bruta, sino de sentirme más genuina y real- decirles a quienes valoran mi poesía o mi arte: sí, hermano, gano igual o menos que un abuelo en Argentina, gracias a "aquella buena persona" que me dijo "hay alternativas".


Y si me preguntás un poco más te diría que sí, me vieron muchos psicólogos y médicos y me hicieron los respectivos test's para comprobar que lo mío es cierto y no soy una embustera o bandida.

¿A quién se le ocurriría mentir con algo tan serio?

¡Que si yo pudiese instalar un drone en mi vida cotidiana para que siga mis pasos lo haría para que me diga si miento!


A todo esto: nunca me quedé quieta, seguí haciendo dibujos y poemas y me puse a estudiar, siempre que pude. Por esto que te decía, en principio, del amor propio y el servicio.

Lo fui tomando, casi de manera milagrosa, como si recibiera una pensión por poeta y yo lo único que tuviese que hacer es no aflojar.


Claramente nunca me ví como una enferma peligrosa, pese a que lo mío es crónico. Y si no cumplo con el tratamiento vuelve el vértigo y el abandono. Sino más bien como alguien "diferente o particular" que tiene que superar "circunstancias puntuales y a veces complejas" mientras viva y respire. Léase: Medicación, Terapia, Inyecciones y Controles Regulares con mi Dra María José que cree, como yo y como muchos, que detrás -o por delante- de la ciencia... anida la fe. Dato no menor, en la recuperación del estado anímico.


Ahora bien: ¿Se puede realmente vivir de ésta manera? ¿Saborear las experiencias? ¿Disfrutar de viajes? ¿Tener amigos? ¿Conocer las montañas y el mar? No lo sé. Hay mucho que he dejado de saber con el tiempo. Sobrevivir, seguro sí. Quizá. ¿Pero vivir? ¿Lo que se dice vivir? Sólo en la imaginación y los poemas. Por eso el ala o el cuerno que arrastro.


🖊️ Agustina Ferrand



Lautaro

eran tantas mis ganas de adorarlo


que a veces me cosía las pestañas 

para que no se me note

lo mucho que no había parpadeado 


para que nadie se entere

lo mucho que me gustaba su esencia 


para que nadie sospeche

lo mucho que

_ya verá cómo lo digo_


si yo le ofrezco una paloma

es porque usted tiene

el "aia", el pico o el ala 

que mi paloma anda

buscando 


podría pedirle sus ojos de pájaro pintor encantado

_para serle franco_

podría darle a su niño lo que es de su niño 

_para ser su amigo_


¿y si no hay nada más que un lazo que junto en el patio?


¿y si vos te cruzás con la muerte?

¿y si le decís fuira muerte a mí no me lleves?


¿y si vamos caminando juntos hasta algún destino?


¿y si vos me preguntás por mi nombre y lo anotás en un papelito?

¿y si en el papelito está tu cara mirando todo desde adentro?


¿y si alguien dice _"buen día llegaron los conquistadores a dar vuelta la página"_?


¿y si nos pasan cosas de otro mundo?

¿y si nos morimos así de una en el festín de lo incierto?


¿y si nos volvemos  -de repente, así como quien no quiere la cosa- creíbles, enlazados, verdaderos? 


¿y si me pedís la llave  y podés creer -por lo que más quieras en este mundo- que yo voy

agarro el bolsillo 

y la encuentro?


por favor/ que alguien me avise/ qué es lo que realmente pasaría/

si el pájaro pintor me pide la llave/ y yo voy/ agarro el bolsillo/ y podés creer que la encuentro/


🖊️ Agustina Ferrand



sábado, 21 de febrero de 2026

Que pasen de mí las copas. Pero no la fraternidad.

Que me disculpen las alas.

Pero las voy a gastar a fondo,

por ver a una hermana...

mejor que cuando la encontré,

al pasar.


Y así será,

hasta que el cuerpo

diga "basta".


Por escéptica. Por creyente.

Y también por nuclear.


Que pasen de mí las copas.

Pero no la fraternidad.


🖊️ Agustina Ferrand

Si al menos fuese pan y circo. Pero es circo solo, nomás.

¿Qué hace un panadero? Pan.

¿Qué hace un poeta? Poemas.

¿Qué hace un político? Especula.

Y si está loco, especula más.

Quienes lo siguen, y aplauden,

se ríen como hienas.

Trompean, como torpes.

Devastan, como huracán.

El hoyo que cavaste es hondo,

Burbujita. 

Las heladeras no mienten.

Y aunque algunos siempre

supimos del hambre

del apriete, del llorar,

vos querés hambrear(nos)

y esclavizar(nos) todavía más.

Ojalá algún día alguien te ame,

por lo que das,

no por lo que quitás.

Porque yo ya no (te) creo.

Ni tampoco sé muy bien

en quién confiar.

¿Desde qué visión 

uno se vuelve visionario?

He tragado pesadillas,

a mano alzada.

Y sin embargo me niego

a dejar de crear.

Esa es mi fe, mi esperanza,

mi desafío, mi lucha en paz.

¿Y vos?

¿Te acordás que fuiste un niño?

¿Reconocés tu fragilidad?

Me das vergüenza, Burbujita.

Se te olvidó la palabra "SOÑAR".

Si al menos fuese pan y circo.

Pero es circo solo, nomás.

Dejá, Burbujita. Andá que te llama tu mamá.


🖊️ Agustina Ferrand

Dios vio mis intentos. Dios vio mi hambre.

Dios vio mis intentos.

Dios vio mi hambre.

Dios vio mi pena.

Dios vio la entrega.


Adjunté todo lo que hacía falta,

para que me crean.


Para que, por favor, me crean.


Y Dios respondió con ayuda,

con personas,

con sincronicidades,

con pétalos, con alas,

con pies en la tierra.


A Dios, de alguna manera,

no le debo nada.

Porque es él el que juega.


Pero a los que estamos en el juego

quizá, sí, les deba mucho.

Porque, como yo, también esperan.


Consternados y rabiosos.

Alegres o campantes.


Campanita, dime tú,

si mis hermanos

se contraen.


De generarse el movimiento

de los ejes... dame aire,

pan y dicha.


Para ayudarlos en el viaje. 


🖊️ Agustina Ferrand

"si el mundo se derrumba y dos construyen..."

No podemos soltar todo a la primera en que algo no anda bien, a la primera en que algo no sale como nosotros esperábamos. Sino… ¿qué somos? ¿escapistas?

Me parece que si llevo el ala significativa en mi pecho estoy diciendo algo. Y ese algo puede que sea: “Estoy aterrada y hermoseada. Construir me encanta y al mismo tiempo me dá pánico”.

Funciono súper bien cuando amo y estoy enamorada. Pero no todo es color rosa, por más que sea el mejor color para dar la bienvenida. Y los desafíos vendrán, las diferencias también. Entonces habrá que hacer tripa y corazón, detenerse, aceptar y confiar. 

Que, como decía Gonzalo, “lo que antes era perfecto ahora es real”. Y la realidad tiene sus asperezas, sus situaciones incómodas, su sabor agridulce a veces. No es como imaginar donde vos pones todo en el lugar que más te gusta y se acabó el asunto.

Esto no termina. Esto es infinito. Un nuevo día, una nueva oportunidad, un nuevo desafío. ¿Qué hago? ¿Sigo comprando ladrillos? ¿Quiero una mansión o una casa sencilla con una mesa redonda y el suficiente verde como para no sentirme un pavimento?

¿Te doy el suficiente amor como para que no te sientas de lo peor? ¿Sabés lo que me incomoda? ¿Parimos, gracias a la vida, alguna verdad?

O como decía Lauri: “¿Te acordás con qué ojos no te quiero volver a mirar?” Amar es riesgo. Por mucho que nos esforcemos en que sólo sea felicidad y paz. Y también es un trabajo de hormiga. No existe tal cosa como llegar al hormiguero y descansar.

Amar es estar 24/7 en estado de búsqueda constante. ¿Y qué buscamos? Probablemente el fuego que soñamos, la desnudez acertada, el movimiento indicado, los presentes que nada tienen que ver con el pasado.

Amar es hacer lugar, recordando a Maturana. O nada más alocado que salir del árbol, como bien lo dijo Mauro. 

¡Y hay tantas maneras de amar como parejitas habitan en éste mundo! Quizá el modo sea asumir que creamos –y si no lo hacemos, deberíamos- un nuevo lenguaje, un nuevo código, algo tuyo y algo mío. Y yo me quedo besando tus tatuajes, y vos te quedás admirando mi destino.

Y puede que olvide a mi madre en el camino, como recomendó el poeta. Y entonces me toque descubrirte, anidar en vos, coincidir cada día.

🖊️ Agustina Ferrand



domingo, 15 de febrero de 2026

las cosas que aún no he visto me sostienen

los poemas que escribo me sostienen/

las canciones de Lisandro me sostienen/

las cosas/

las cosas que aún no he visto me sostienen/


🖊️ Agustina Ferrand 

🎸🎶✨🌈 The Beatles + UNA INVITACIÓN A VOLAR

"Dejar(nos) ser",

como cantan Los Beatles,

no es más que "permitir

que nuestros niñ💗s hagan magia".


En caso de emergencia

mire a un niño.

Y recupere, entre los novatos,

la mayor sabiduría.


Porque en todo hombre, en toda mujer, en todo ser vivo, reside una fuente inagotable de poder creativo.


¡Todo en la naturaleza es creativo!

¿Por qué vos no podrías serlo?

¿Y si ya lo sos?

¿Por qué vos no podrías pulirlo?


Sólo basta que alguien nos mire a los ojos,

con empatía y confianza.


Que nos acompañe en el tramo oscuro quizá, sin pretender imponer ninguna "esperanza".


Alguien que se dedique, seguramente, a llevar la lámpara necesaria (a la par tuyo) para que las palabras sean legibles.


Y de repente... ¡Pum! ¡Se haga la luz y la Patria!


Alejandra Pizarnik decía que escribía para "tener una patria". ¡Que quería "hundir los dedos en el teclado para tener una patria"!


Escribir es uno de los mayores placeres de quienes buscamos belleza.

A fuerza de buscarla la encontramos, y después la traducimos en palabras.

O bien, escribir es una de las mayores osadías de quienes deseamos dejar huella o trascender, aunque más no sea entre los nuestros o los suyos.


Nadie lo hace por la fama. Lo hacemos porque si lo dejamos de hacer, seríamos algo así como plantas sin agua. 

Y lo bueno es que por aquí nadie se muere de exceso. A lo sumo se enloquece un rato. Nada que una buena ducha, un buen dormir, o un buen paseo, no puedan solucionar.


Entonces... ¡Let it be! ¡Al you need Is love!

¡In the nigth you follow me! 🎸🎶✨🌈


📖✨🖍️ Soy Agustina Ferrand, "me siento libro" y te quiero ayudar con el asunto de la creatividad 📲


🤍 AGENDA ABIERTA

🤍 TALLERES PERSONALIZADOS

(por Videollamada)

🤍 21HS (1 hora por semana)

🤍 A PARTIR DE MARZO 2026


💌 Andá agendando.


🫂 Un espacio para vos, a través de mí.

¿Lo lograremos? ¡Claro que sí! 😍



gracias por existir, Señorita (en el camino lo resolvemos)

Gracias por dejarme ser, en toda mi abundancia y por no tenerle miedo a toda la poesía que te doy (y nos damos).

Gracias por reírte conmigo de mis extrañezas y gracias porque podemos ser raras juntas.

Gracias por encarnar mi frase de cabecera "creer o reventar". Y también por las sutilezas, y los pies descalzos sobre la tierra.

Gracias por recordarme, a través de tu magia, mi magia. Y entonces ser, de esa manera, un equipo dichoso que todo lo conquista.

Ojalá, como vos decís vos, haya pan y vino para todos. Ojalá nuestras heladeras siempre tengan algo rico para disfrutar y no sólo para sobrevivir.

Ojalá las turbulencias pasen pronto.

Y ojalá, además, sea nuestra fe en nosotras... el bálsamo. Pero también el escudo. Para que se acerquen los indicados, "los esenciales, que nuestra vida necesita" como bien sostiene el libro. Ese que vos tan bien cuidás y por eso yo te cuido.

"Nada apartes de mí, si no es el desprecio

por vos misma. Todo lo demás es una casa

que se construye. A pesar de todo."

Pág. 53 "El mecanismo del beso".

Gracias por existir, Srta.


¿Hacemos un pacto con la confianza

o con el desapego?

Vamos a dar una vuelta, en el camino lo resolvemos. 


🖊️ Agustina Ferrand


¿Quién soy, dijo una vez un sabio, que con tanta insistencia me busco?

Entre mujeres ando,

pero bajo ninguna dejo el mando.


He logrado la "solitud" precisa.

No hay clavo que no sostenga

el cuadro que yo misma,

de mí,

estoy pintando.


Entre mujeres ando,

pero ninguna dice

"amor, ¿cómo estás?

hoy te extraño..."

entonces,

soy más libre 

que liebre 

y ofrezco pétalos,

plumas

y pies descalzos.


Entre mujeres ando,

pero también entre ángeles.


¿Hay alguien ahí,

además de ustedes?


¿O soy yo que no logro

contener el fulgor 

y lo sigo ofrendando?


¿Quién soy,

dijo una vez un sabio,

que con tanta insistencia 

me busco?


🖊️ Agustina Ferrand



Gustavo Cerati y sus hierbas, por Agustina Ferrand

 🔥✨🌈 A continuación una recopilación de mis frases preferidas, en orden de aparición, del disco más rockero del Sr. Gustavo Cerati, quien nació un 11 de Agosto de 1959 y dejó éste mundo un 4 de Septiembre de 2014, hace ya 11 años, el leonino más poderoso, al que todos más perdonamos:


*ahí vamos*

*tanto lo deseás que al fin sucede*

*este tiempo llegó para ahogar a la bestia*

*cuando lo crea oportuno abriré un hueco en el futuro*

*hay que cerrar los ojos para poder ver*

*poder decir adiós es crecer*

* por todo aquello que conocés,

a veces hago todo al revés*

*pronto saldrá el sol y algún daño repondremos*

*el misterio es contradicción*

* separarse de la especie por algo superior,

no es soberbia, es amor*

*quiero ser suave para evitar tu dureza*

*puede que no haya certezas*

*si adelanté, no me hagas caso,

a veces no puedo con la soledad*

*sos el paisaje más soñado, me sacudiste las más sólidas tristezas, y respondiste cada vez 

que te he llamado*

*dios nos libre de rogar por más*

*si el lenguaje es otra piel toquémonos más*

*recordarte es un hermoso lugar*

*amo tu lucidez*

*chica con ojos de ayer,

sé que vibrás también

la extraña sensación de no pertenecer

a este mundo*

*el fin de la pasión es que lo oculto se vea*

*tragáme tierra*

*nuestro cuerpo es como un niño que se tensa*

*¿qué otra cosa puedo hacer?,

si no olvido moriré*

*en una gota cabe el universo*

*jugo de luna me diste*

*voy por más*





sábado, 14 de febrero de 2026

🖊️ Yamil Julián Dora: Llevame flores. No me olvides.

Tengo ganas de llorar. Me parece que tengo fiebre. Mi abuela no está. Tengo miedo. El mundo es muy grande. Soy grande. Tengo memoria. Hace mucho que tengo memoria. Tengo ganas de llorar pero no estoy triste. Tengo miedo del mundo. Cuando vivía mi abuela era más fácil. No seas boludo. No importa que te vean llorar. Cuando me muera andá al cementerio. Llevame flores. No me olvides.

🖊️ Yamil Julián Dora

📖 Diez mil kilómetros de distancia



"amar sin forma, vínculo sin nombre, presencia sin cuerpo, luz", Dana Slater por Agustina Ferrand

"Amar sin forma" es amar sin deformar.

"Vínculo sin nombre" es abrazar sin etiquetar.

"Presencia sin cuerpo" es cuando todo va más allá.

Y desde el más allá viene. Por eso se siente que está.

"Luz" es lo que todos somos, en nuestra naturaleza más natural.

Y así como le ofrezco una desconfianza, también le regalo una guerra que no hace falta pelear.

Quizá porque si te niego, me someto.

Y si te acepto, me libero.

¿Desde cuándo y hasta dónde te quedás por acá?

¿Deberíamos ajustarnos los cinturones para el viaje? ¿O vamos a ir lento para que dure lo real?

De todas las especies, usted es la más especial.

No porque sea la más alta, ni la más linda.

Sino porque se ríe conmigo hasta estallar.

Y también llora de emoción. ¡Y tiene dejavús! ¡Justo cuando yo, también, los tengo! ¡Conexión espacial!

¡Entonces hasta me olvido de fumar!

¿Será la fricción del espíritu pidiendo más?

¿O es que ya nadie recuerda que si a un poeta le das una chispa puede encender una ciudad?

Te quiero como para evitar las "esperanzas vagas".

Y honrarte en cada logro, en cada tramo que cruzás.

Me quiero como para decir "Soy Agustina" pero ya no sé cuántos y cuántas viven por acá. 

Alumbráme la sombra, con tu foquito estelar.

Que yo, mientras tanto, entreno al corazón para que te devuelva el abrazo y no se quiera escapar. 

Lo de siempre: Creer para crear. 


🖊️ Agustina Ferrand



pero la vida le exigía meditar

El señor pájaro llegaba a terapia,

cada vez, con un canto nuevo,

distinto, renovado.


Le hablaba, a su terapeuta,

de los pichones,

el cielo y el nido.

Y de su número

de destino y cumpleaños.


Las preguntas iban mutando.


Señora Pájara, en el nido.

Pero también volando.

Señor Pájaro, en la sesión,

alerta y conflictuado.


Sus amigos pájaros,

con todo el amor que había

en sus alas,

le hacían recomendaciones

y le daban recetas,

para que no se enrollara tanto.


Le auguraban finales felices.


Pero Señor Pájaro,

no sólo había nacido

volando,

sino también senti-pensando.


Y lo segundo le traía sus dramas.

"Eso" que la Señora Pájara

tanto le advertía que evitara.


Que quizá todo se soluciona

o se diluye con un beso en el pico.

O con una carta estelar.


De igual manera,

El Señor Pájaro tenía todo

tan bien acomodado

que le costaba soltar el control

y dejarse amar.


"Pobre pájaro",

pensaba su terapeuta,

para sus adentros. 

A medida que el Señor Pájaro 

se explayaba

hasta tocar las estrellas.


"Es que quizás estoy estrellado",

atinó a decir Señor Pájaro.


Ahora que tenía

todas las respuestas, "de pronto, 

cambiaron todas las preguntas".


"¡Estamos vivos, hay movimiento!",

lo consolaba su amigo el Mar. 


Señor pájaro sólo quería

mirar a Señora Pájara.


Pero la vida le exigía meditar.


🖊️ Agustina Ferrand

"el amor siempre trae algo mejor" dijo y me conquistó

 (...) y después... ¡si es cierto, como usted dice, que "EL AMOR SIEMPRE TRAE ALGO MEJOR"! nos daremos florcitas y aromas

para iluminar, aún más, la ciudad donde reina la belleza y el horror

(sí, porque sin yin no hay yang, y sin queso no hay jamón)

vamos a darnos, además, confesiones por WhatsApp y un poco de timidez acorde a la grandeza que nos une

que la vida se hizo para soñar a lo grande, pero también para desperezarse como un gato y mirar desde la alfombra la maravilla de la vida

eso mismo ¡vamos a darnos maravillas!

de esas que son bien simples, y las podemos descubrir en algo tan monótono como la rutina de cada día

no necesitamos otra cosa

el amor... bueno y sencillo

la contemplación... necesaria y amplia

y el corazón, desnudo y descalzo, vagando por la casa (...)

🖊️ Agustina Ferrand



lunes, 9 de febrero de 2026

usted, en el proceso, ¿podría tenerme amor y paz?

Amar es "riesgo, gracia y voluntad". Ser amado es "recompensa, gratitud, y dejarse abrazar".

A todo sol, o a toda luz, le basta una buena dosis de luna u oscuridad... para poderlos atrapar.

Me pregunto si a "esto" que parece ser un "brillerío en la mirada" se le podrán adjuntar, además, otros condimentos (acordes al propósito terrenal y celestial).

Y si, en ese cocinar el amor a fuego lento, una también puede hacerse agua, y ablandarse como una plastilina, frente a lo que llega sin pedir permiso, como un huracán.

No todo lo que desestabiliza es un error.

A veces es un reordenamiento de sentimientos o prioridades.

Que si te canto te cuento.

Y si te cuento me embarco.

Entonces abunda la abundancia y, sobre todo los álamos altos, resilientes al cambio climático.

Entonces, quizá haya que salir a plantar álamos.

O adorar la lentitud, y volverla un Dios. Aunque seamos paganos, hedonistas, hiperquinéticos o hiperconectados 

Es que tengo un cable,

que cuando lo junto

con otro cable...

¡habemus magia!

Son las antenas que me dan, quién sabe cuántos ángeles, para seguir asombrándome. Aunque algunos botones fallen, o jueguen -¡ingratos!- para el equipo contrario.

Prometo no abrumarme, ni abrumar, tanto.

Usted... en el proceso...

¿Prometería tener (me) amor y paz?

Estoy trabajando con lo invisible.

Esto es arduo. Se transpira. Me diluyo.

Me sol-viento.

¿Podrías tener (me) amor y paz?


🖊️ Agustina Ferrand




¡qué no hacer con una sobreviviente en el bolsillo!











¡qué no hacer con una sobreviviente en el bolsillo!

por empezar... desentrañar la vida

preguntarse, una y mil veces, los porqués de la locura

zambullirse en las certezas, debatir las soluciones

encontrar nuevos problemas y aprender a resolverlos

desde el vamos... con un nudo gris en la garganta

lo que haría es alfombrar el porvenir del alma

y caminar por encima, deletrear las razones que desenredan al mundo

por continuar... desenvainar la risa

responderme una y mil veces los dónde y cuándo del destino

asquearme de verdores, correr hacia la dulzura 

saltearme las heridas y aceptar lo superado

¡qué no hacer con una sobreviviente en el bolsillo!


🖊️ (Inédito)

Agustina Ferrand

domingo, 8 de febrero de 2026

tic-tac efímero, luces efímeras, ¡pero te creo!











Me gusta mucho la metáfora que usa el Indio "proteger el aliento". Porque sí, ¿no? En los tiempos del vértigo que nos ofrece el acompañante terapéutico que parecemos tener, entre nuestras manos, también parece de suma urgencia saber "usarlo" sin ser "usados por él".

Pequeña, o enorme, labor la que nos ha tocado.

La de echarle un baldazo de agua a la máquina, cada vez que sea necesario. En especial, cuando nos estemos quedando sin corazón y sin ideas.

De mi madre aprendo que todo lo que veo puede ser, en realidad, otro objeto mucho más bonito o funcional. De mí misma asimilo que siempre puedo dar artística o humanamente un montón, o al menos un poquito más.

Aunque, en épocas de siembra u oscuridad, me pregunte si realmente vale la pena seguir apostando todos mis peces a la fuente del amor o la creatividad.

Igual creo, y te creo. De creer y de crear. Porque no es nada fácil acceder al amor cuando, precisamente, te cerrás. Y puede dar mucho miedo la promesa de la felicidad.

Estar entre mortales nunca fue fácil, siendo mortal. Y la eternidad parece ser algo que se alcanza, únicamente, cuando soltás el pedal; cuando nos animamos, por fin, a dejar de "controlar" y sencilla, pero complejamente, confiamos en "algo que va o está más allá".

Y ya no sabés si hablo de la bici, de la música, de las mujeres, o de Dios. Pero confiás. Y vas por ahí con tu mejor cara de confianza, desentonando, entre los demás. Se genera, entonces, una lucha dichosa. Una lucha que estás dispuesta a batallar.

"En buena hora", diría mi abuelo.

Un poco de bien, entre tanto mal.

"Tic-tac efímero, luces efímeras, ¡cómo corre el tiempo!".

¿Soltamos el pedal para ser eternos?

¿O la vida es demasiada como para pedir otras más? 

🖊️ Agustina Ferrand

♥️ Si tú corazón te dice que Agustina se merece un cafecito o una suscripción al grupo de WhatsApp, que tu corazón sea la guía y que no haya malestar. Link para llegar a todas partes: https://linktr.ee/holapoesia 

Todo mi amor desde acá.


bastó un hombro, un detalle, una manera de pararse

bastó un hombro, un detalle,

una manera de pararse,


y esa mujer fuiste vos, la de las pecas infinitas, cuando me amabas


(o parecíamos amarnos)


ahora que tenés la alfombra, el mate,

y los libros más genuinos del mundo


¿sos un poco más feliz?


🖊️ Agustina Ferrand

sábado, 7 de febrero de 2026

Iván Donalson, Carl Jung y la "SOMBRA COLECTIVA", por Agustina Ferrand

La crisis, o la oscuridad, del mundo de hoy no se puede negar. Por eso es importante volver a aquel concepto que supo acuñar Carl Jung: El de “la sombra colectiva”. Que es, como lo aprendí del terapeuta Gestalt Iván Donalson, lo que no se reconoce y, por cierto, no desaparece cuando se la reprime.

La sombra, o la crisis, ocurre cuando como sujetos sociales contamos una historia idealizada de nosotros mismos. Una historia en la que somos civilizados, éticos, racionales y ajenos a la barbarie. Cuando bien sabemos que estamos siendo atravesados por patrones sistémicos, tales como abusos, corrupción, hipocresía y violencias encubiertas.

Es decir, enseña Iván, lo que siempre existió pero fue excluido del relato oficial.

¿Por qué aparece la sombra colectiva? Porque es muy, pero muy, grande la distancia entre “lo que decimos ser” y “lo que, realmente, somos”.

Esto genera una presión interior insoportable. Que nos obliga a mirar (nos), aunque duela. ¡Y claro que duele!

Es ahí, sólo ahí, en el dolor… donde se produce una especie de caída de idealización, de nosotros y del mundo. Pero no hay claridad enseguida. Hay vacío. Y ese vacío asusta. Se manifiesta en la desconfianza generalizada. Ya no sabemos qué es verdad y qué no.

Pero ojo, eh. Porque la sombra no es sólo oscuridad, sino potencia. Que nos puede llevar... o al caos inconsciente o a la transformación.

¿Quién no quiere transformarse? ¿Quién no quiere ser mejor? ¿Quién no desea aspirar a más?

Si el colectivo se hace preguntas profundas, como las que muy bien ponen sobre la mesa los filósofos o poetas, la sombra cumple su función evolutiva.

El propósito de la sombra no es condenarnos, sigue enseñando Iván, sino devolvernos partes perdidas de nosotros mismos.

¿Para qué? Para volvernos más completos, más responsables y menos ingenuos.

La humanidad no está sanada, está despertando.

Yendo de una consciencia infantil (donde todo es bueno o malo y de nada me hago cargo) a una consciencia adulta (con sus matices, complejidades y también contradicciones).

La vieja forma de entender al mundo ya no sirve, pero la nueva no está completamente formada.

Estamos, ejemplificando, en un umbral.

Un paso "desde-hacia".

El verdadero cambio, en realidad, ocurre en millones de mentes individuales. Sólo así se modifica el campo. Esto nos llevará hacia una sociedad menos hipnotizada por las apariencias, más genuina, y más cerca de su propia profundidad y verdad.

No es un error lo que está a la vista, es un paso necesario.

Lo que permanece oculto, no puede transformarse.

El monstruo, algún día, tendrá vergüenza de sí mismo. El monstruo, algún día, va a espantarse.


🖊️ Agustina Ferrand

viernes, 6 de febrero de 2026

te quiero de la manera menos cuerda, es decir, la más antigua

te quiero como para caer,

sobre vos, como una hoja

y que suba la vida


te quiero como para enviarte cartas

y pétalos de rosas

(aunque tengas espinas)


te quiero, de la manera menos incómoda

del mundo, es decir: a cielo abierto


para que te vayas, por tus soledades,

alteridades o mundos,


y siempre sea un hogar

lo que encuentres

al volver


te quiero como para que también me lo digas

y si algo en mí despierta algo en vos

sólo duermas o amanezcas 

siempre en un sueño 


en el que los malos no siempre ganan

los buenos encuentran la salida

y el karma hace de las suyas

por donde quiera que vayas


te quiero de la manera menos cuerda,

es decir: la más antigua


un poco menos con el sexo

y un poco-mucho con el alma


💗 Agustina Ferrand

dónde está el cisne y el lago

El mundo cambia, y con él nosotros también cambiamos. Mi terapeuta se limita a observarme y hacerme preguntas. Las preguntas, a veces, son ventanas desde las que salto a un abismo o a un paraíso. De igual manera, movilizan. Yendo el planeta hacia cualquier parte, se vuelve complejo encontrar un eje. Dá rabia y dolor que golpeen y ataquen a los que menos tienen. A veces urge poner una flor en una ausencia. Pero después uno recuerda que también de ausencias estamos hechos. Entonces parece que somos parte de algo más grande. Algo que siempre va a excedernos, por muy enormes que nos creamos. Mañana mismo puedo morir, en el mismo escritorio que canto. Y vendrá Jabicho, a ordenar mis poemas y dibujos, y también mis pensamientos sabios. ¿Quién dijo que no puedo ser sabia? ¿Quién me puso la etiqueta de "no sirvo"? ¡Si doy pan, aunque me caiga, porque existo! Entonces vuelvo a la incógnita que me hace ver "lo inconcluso". Y me toco el cuerpo y, también ahí, está "la falta". Por eso cuando sueño, con el sueño, no puedo hacer otra cosa que imaginar puro tacto: Apretado y necesario. Luminoso y que perdure. Aunque abunden los fantasmas. Me dijeron, entre tanto, que debo dosificar (me). No entendí de lo que hablaban, y me fui para encontrarme. En el fondo había lío. En el frente, un agua clara. Avistaron, además, ciertos duendes avisados. Que, si faltan nuevamente las medias y las bombachas, no habrá vino para ellos. Aunque vivan de agua y ajo. Y haya un puente, decorado, entre su mundo y mi casa. Hay un planeta, allá afuera, que funciona a bota y piña. Hasta cuándo cotizará lo urgente, y no lo importante. O desde qué lugar vendrá, remontando, la virtud y la esperanza. Si somos polvo y al polvo vamos, no nos quiten la virtud y la esperanza. ¿No ves que yo quería morir con gloria? ¿Que yo sí escuché el grito sagrado? Para qué la flor y el chancho. O por dónde está el cisne y el lago. Que si llama, yo le abro. Y si avisa, me preparo. Por las dudas que no hable. Tengo mundos por contarle. Hace falta mucha vida, para que la vida nos pase el vaso. Si le halago, además, el pico... puedo cometer un pecado. 

🖊️ Agustina Ferrand

je t' adore, mon amour (gusto de vos)

  Gusto de vos. Lo demás será evaluar cuánto tiempo nos soportamos hasta necesitar, una vez más, la solitud que construimos. Gusto de...