martes, 21 de julio de 2026

no quería ilusionarme con el mundial













No quería ilusionarme con el Mundial. Sé que el fútbol es un deporte rodeado de monos y monerías, jugando para el enemigo. Y el enemigo, para colmo, estuvo ahí, radiante, haciéndose cuerpo y alma, si es que la tiene. En su prepotencia de sentirse dueño del mundo.

Le tengo tanta piña a E.E.U.U. Que hasta me siento más débil aún sabiendo que al más lindo del amor no le quedó otra que saludarlo. ¿A quién? Al rubio engreído. ¿Por qué? Porque es políticamente correcto, ante todo. Aunque le ardan las tripas, o se le entristezcan los cisnes por ver que no pudo darle una alegría a su gente.

Leo Messi es la clara muestra de que se medita, antes de actuar. Al menos en la vida real. Y también de que perder duele, como cuando tenías 7 años, y ahí se debatía la vida, la muerte y el amor (todo junto).

No quería ilusionarme, pero los ví a los pibes tan unidos, tan guerreros, tan "indios", que se me mezclaron los ancestros con el futuro y entonces no me quedó otra que aceptar el baile.

No quería ilusionarme porque sabía que podía doler. Ahí. En el cora. Donde anidan los ídolos que elegimos. Los que nos representan, de alguna manera, por tener hojas parecidas a nuestro árbol.

Qué decirte, Leo, parece que Argentina esta vez no te pegó. Sino todo lo contrario, te abrazó. Se vió reflejada en tu grandeza y sencillez y te abrazó.

No sé cómo se ve el oro desde adentro. Pero sí sé cómo se ve desde afuera. Y se ve con hambre, sed y mucho frío. Que aunque vos ya no pases ninguna de esas 3 desgracias, sabías claramente que Argentina sí que las pasa. Por eso las lágrimas. Las tuyas y las de todo el grupo. Porque se hicieron desde abajo y el césped en el que juegan en nada se parece a la tierra y las necesidades que pasaron.

Yo sé que acá nadie quiere que la fiesta se termine. Los argentinos somos así... bochincheros. Pero también es cierto que se cerró un ciclo y empezó uno nuevo. Uno en el que el zapatero vuelve a su zapato, y el chofer al colectivo. Entonces no queda otra que lustrar bien y frenar ante el semáforo.

¡Te quiero, Leo! Gracias por darnos belleza y valores, en un mundo que siempre fue feo.

Al llanto compartido lo desenvuelvo y me lo guardo, para mojar las flores, cuando no haya lluvia.

🖊️ Agustina Ferrand 

viernes, 17 de julio de 2026

querido Messi: hiciste del mundo tu casa











Querido Messi: Hiciste del mundo tu casa. Más simple echále agua. Quisiste siempre ser amado y valorado por ser quien siempre fuiste, ahí, entre tus más cercanos. Desde peque-soñador hasta mayor-súper-héroe. En la rabiosa y maravillosa oportunidad de ser un ser extraordinario, rodeado de personas que te aman en lo simple de ser Leo. Y también, para mal tuyo, en la ocasión desafortunada de sentirte presionado y ninguneado por un montón de opinadores y ordinarios que nunca creyeron en "Messi" como tal. Y yo sé que los años nos ponen más genuinos o eficaces. Que las emociones no siempre nacieron expresándose fácil. Pero vos lograste nutrirte de la fe y los intentos suficientes, no sólo para llegar a lo más alto y ser cada día más franco. Sino para sentirte en paz con vos mismo. Por nunca bajar los brazos y seguir haciendo lo que te compete: entrenando y dándole al mundo cientos de alegrías en los 10 segundos de lectura mental del juego que llevás adelantados, por encima de todos tus rivales. Que sos el mejor, al menos para mí, lo sos. No te imaginás la infinidad de macro-cambios que generás con una sola micro-mirada tuya. Dios te dió un don. Pero el don sin perseverancia no es nada. ¿Viste cómo son las cosas, además? La vida siempre nos dá revanchas. Y confío plenamente, después de haber visto el machete que se hizo Inglaterra para los penales, que acá no gana el más tramposo, ni el más especulador, ni el más invasor. Gana el que es sostenido por quienes desde allá ven, con una lupa superior, todos tus movimientos (y también los de tu equipo). Que la calidad humana, de ustedes, sobrepasa todo lo conocido es un hecho. Por eso recorrieron el trecho, como los Indios que son, sin miedo a nada. Con la frente en alto. Muriendo, sí... quizá, pero jurando hacerlo con gloria. Si vos, realmente, querés ganar esta final... que así sea. Y después... todo lo que queda es disfrutar aún más. Por mí... te mando a tomar mates con tu mujer, y acabóse el asuntinta. Te quiero un montón, campeón. Sos inspiración pura.

🖊️ Agustina Ferrand

jueves, 16 de julio de 2026

Leo Messi: "no juega para ganar, el tipo juega para seguir jugando"












Me emocionó mucho ver un reel, en el que un periodista, al hablar de Messi, dijo lo siguiente: "No juega para ganar, el tipo juega para no dejar de jugar".

¿Cuántos de nosotros pisamos los 30 y pico y empezamos a sentir el peso de que nos digan "Señora o Señor"? Y empezó, en consecuencia, la guerra de nunca acabar. Que si no es una obligación es una responsabilidad. Y si no es una responsabilidad es un deseo.

De igual modo, hay que pelear-la. Cada quien con sus pasiones, dones o detalles. Igual-es que la Scaloneta: Siempre al servicio del bien mayor. Por eso sigo acá, como una tonta con anteojos, quizá. Tipeando y tipeando, como si de eso dependiese mi propia vida y también la vida de quienes amo.

 ¿¡Por qué el fútbol es poesía!? ¿¡Por qué me inspira tanto!? Porque es la manifestación más evidente del "detrás de escena" de la literatura o el arte. En la cancha se ven -a plena luz del día- los errores, las virtudes y los desaciertos.

En la literatura y el arte no todo es tan palpable. Somos nosotros mismos, quienes detrás del telón, nos sacamos la roja, cuando veníamos bien y sólo bastaba un poco más de fe. O quizá somos nosotros mismos los que perdemos una pelota, después de un buen pase, entonces avanza el rival inalcanzable.

¿Somos nosotros mismos quienes nos sostenemos en el proceso tanto como en el resultado?

¡El fútbol! ¡Qué mundial! ¡Qué paradoja y qué osadía tan hermosa! Menos mal que la fiebre se hizo realidad. Por más que ya lo sepamos. Que de no sufrir, no podemos amar y mucho menos partir, para al fin andar sin pensamientos.

Y aunque ella le rece al espejo. Yo le rezo a ella. Porque es, después de todo, la decisión del destino quien hace que las casualidades no sean nada casuales. Y la orquesta del "quién sabe" suena fuerte, acá, en mi barrio.

No le temas al descuido de un foquito en mal estado. Porque la pelota sigue girando. Y mañana tendrás un reflector en el ojo. Por donde salen las lágrimas y entran las fotos.

Te deseo un Messi, al menos una vez en tu vida. Que con modestia y andar lento sobre la cancha, sabe que cuando le toque su turno la magia estará de su lado. Porque si "Poesía", para Nicanor Parra, "es todo lo que nos une", "Poesía", para mí, "es todo lo que nos seguirá uniendo". Amor, los finales no existen.

♥️ Agustina

viernes, 3 de julio de 2026

te voy a estar esperando

Amado Nervo: "solo hay tres voces dignas de romper el silencio: la de la poesía, la de la música y la del amor"


♥️ (...) LA VIDA SON 2 DÍAS 

Y YO LOS QUIERO

DESCOLGAR DEL LAUREL (...)

no hay tiempo para jugar 

con el tiempo,

porque después es él

el que juega con nosotros:

nos afea, nos deprime,

¡nos infecta!


el tiempo es ahora 

"...te amo ya, y ya es mañana..."

pero también fue pasado

"...la más linda del amor

que una tonta ha visto soñar..."

metió/ metió/

metió/ todo su amor/

bajjjjo

esttttte puuuulso/


y aún saliendo de la música 

o vos subiendote a un auto,

peleando con dragones,

o atacando al paso en falso

te seguiría buscando (...)


mi cabeza gira y gira

pero sólo ve tu espalda

mis palabras, por fin, te encuentran

por eso el desorden

del abrazo (...)

sepan, disculpar, espectadores

aquí yace un muerto conquistado


(...) destruiste el tiempo,

aboliste leyes, perfeccionaste tu canto


ahora soy tu poeta, tu perro,

tu gato, tu esclavo (...)


Posdata: no me importa la corona,

te voy a estar esperando/ ♥️

jueves, 2 de julio de 2026

nunca quise renunciar a ser jazmín (...) ¡si bailé la salamanca!

Nunca quise renunciar a ser jazmín.

Quise renunciar

a todo lo que, por ser jazmín,

se esperaba de mí.

Nunca quise "no cuidar, ni amamantar".

Quise elegir en qué fuente depositar

mis peces.

Aunque los peces no tuviesen otro destino

que el río, y después el mar.

Nunca quise quitar el rosa,

ni el violeta, ni el naranja,

de mi vida.

Quise que se me llamara por mi nombre,

el mismo que supe amar desde pequeña.

(Hasta que llegaron los matices,

y las balas, y los campos).

Nunca quise, además, (vale decirlo),

confundir a los buscadores de ilusiones,

ni a los felices.

Quise darle a la alegría

su cuota de Filosofía,

y después echar a andar,

por caminos solitarios.

Que nunca quise caminar sola.

Pero no había quién, ni quiénes, 

sostuvieran mi pellejo

cuando yo no podía ni hacerlo.

Pero un día llegó un jardinero.

Y me dió agua, sol y viento.

Dijo las dos palabras mágicas 

y nada, en mí, se apartó de aquel momento.

Supe, desde entonces, que era amada

y elegida,

de la A a la Z y desde el cero al infinito.

Aunque no fuese un jazmín perfecto.

Ni cuidase lo que los jazmines cuidan.

Y siguiese confundiendo a los

buscadores de ilusiones y a los felices,

con preguntas o exclamaciones,

salidas, por completo, de contexto.

Entonces... ¡¿Para qué decir

"por qué no me muero"?

¡Si bailé la salamanca!

¡Cuando en vos yo ví el saludo!

No hace falta que te apenes, ni que llores

por la hipnosis.

¡Si es el trazo quien decide los discursos!

¡Y es por eso que hay fragancia en el quebranto!

(...) Porque vuelve, como un rayo,

lo sembrado.

Y es total el brillo etéreo 

de las alas. (...)

🖊️ Agustina Ferrrand 




CAMILO + crecer es darte cuenta

Crecer es darte cuenta de que, aunque no te lo pidan, tenés una opinión para todo (y eso es insoportable). Además ves pasar el colectivo de ...