¿Es posible amarte
por lo que podés llegar a ser?
¿O por lo que siempre fuiste
y yo no me enteré?
¿Dónde empiezan tus ideas
y dónde terminan tus pies?
¿A veces creés, como yo,
que es una locura entregarte?
¿Sentiste celos o desconcierto
cuando jugué a ser Romeo?
¿O qué sentiste, o pensaste,
cuando me viste
en otros brazos?
¿Podrías amarme
un poco más así?
¿Y si hago "asá" y desaparezco?
¿Llevarías flores a mi tumba?
Me pregunto, además, si el puente se eleva
y justo ahí es cuando menos chances tiene
de caerse.
O si hay que arrastrarse, cual gusanos,
hasta llegar a la savia o la orilla.
Por lo general, no ando muy preguntera,
pero todo esto me alumbra
y me deslumbra.
Entonces con la linterna veo
lo que quedó limpio y lo que, aún,
hay por limpiar.
Mi casa es chiquitita
para darnos abrazos
apretados.
Y mi perro es color-madera,
para participar del fueguito.
¿Vos aullás y das piñas al aire
cuando ves a los mafiosos
bailar con descaro y sin culpa?
¿O te maravillás, en una de esas,
cuando el colibrí se posa en la rama
y es tan fugaz, como todo en este mundo?
¿Nosotras también somos, así y asá,
de fugaces?
¿O escondés algún secreto
bajo el ala de un palomo?
Yo te dí 7 colores,
porque otra cosa no pude.
Vos dibujaste un paisaje
de tan sólo mirarte al espejo.
¿Consecuencia o resultado
de las idas del destino?
¿Viaje adentro de las almas
que, por fin, abrazan al cuerpo?
No es mi intención cosificar
lo que nunca fue "una cosa".
Pero cuando veo tu mano
dictando clases de caricias,
me pasa que no sé
dónde esconderme
para que me encuentres,
nuevamente,
menos timida y más lúcida.
¿Habrá semejante nudo
desatado por tus manos?
¿O hay que llamar a los viejos
para que planten un árbol
en el centro de nosotras?
De igual manera, te estimo.
Porque nada te pido,
excepto que vuelvas.
Y si algún día creés que nada en mí
tiene sentido: Ahí están los kilómetros.
Para que ninguna los recorra.
🖊️ Agustina Ferrand