sábado, 21 de febrero de 2026

Dios vio mis intentos. Dios vio mi hambre.

Dios vio mis intentos.

Dios vio mi hambre.

Dios vio mi pena.

Dios vio la entrega.


Adjunté todo lo que hacía falta,

para que me crean.


Para que, por favor, me crean.


Y Dios respondió con ayuda,

con personas,

con sincronicidades,

con pétalos, con alas,

con pies en la tierra.


A Dios, de alguna manera,

no le debo nada.

Porque es él el que juega.


Pero a los que estamos en el juego

quizá, sí, les deba mucho.

Porque, como yo, también esperan.


Consternados y rabiosos.

Alegres o campantes.


Campanita, dime tú,

si mis hermanos

se contraen.


De generarse el movimiento

de los ejes... dame aire,

pan y dicha.


Para ayudarlos en el viaje. 


🖊️ Agustina Ferrand

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