"Leé éste", señaló mi madre entusiasta a sus 60 y tanto. (Y dele con el problemón de los acentos). Por eso lo paso en limpio, lo transcribo y lo contemplo un poco más. El poema es de Juan Carlos Dávila, Santotomesino y Profesor. Esposo de Odila Elena Vega, también escritora, Santotomesina y Profesora. Juan Carlos Dávila, a lo largo de su vasta vida, publicó cuentos, orientaciones pedagógicas, obras de teatro y ensayos. Odila, por el contrario, sólo publicó poesía. Pero ahora voy detenerme sin más por acá, en "Meditando a los noventa"... el poema que se hizo leer por mi madre y que hoy me mueve más de una fibra, por motivos varios. En especial, porque el tiempo pasa y todos estamos pasando con él.
✨ El poema de Dávila dice:
¡Cómo parece mentira
que transcurra la existencia
sin que tengamos consciencia
de la vida que pasó!
¡Si parece que fue ayer
cuando fuimos criaturas
realizando travesuras
en el patio familiar!
¡O nos vemos en las aulas
de cursos elementales
emprender los iniciales
derroteros del saber!
Y es posible que evoquemos
los estudios superiores,
con brillantes profesores
que nos dieron instrucción.
Las andanzas juveniles,
el nacer de los amores
y, quizá muchos dolores,
no podemos olvidar.
Y tampoco el desempeño
personal en los trabajos,
con algunos altibajos,
de perder o de ganar.
Hasta que nos jubilamos,
consiguiendo emanciparnos
de ataduras, y volcarnos
a las artes y a viajar.
Se nos viene a la memoria
la familia que formamos
y la paz de que gozamos
en el seno del hogar.
Pero vuelven los pesares
a golpear de nuevo, fuerte,
si pensamos en la muerte
de los seres que se amó.
¡Ojalá que el breve trecho
que nos resta del camino
llegue al final de su destino
con total normalidad!
¡Y que, tiernos disfrutemos
del placer de cada día,
en la dulce compañía
de una esposa excepcional!
🥹 ¡¿Vieron qué sencillo, amoroso y musical?! 😍 Al márgen de la melodía y la simpleza, en paz descanse el matrimonio. Hoy, sin querer, los molesto, ¿o los convoco? ¡Deben andar cómodos entre estrellas y nubes! ¡Y yo acá, evocandolos, nomás por evocar! De tan sólo pensar que hay noventosos tristes, de tan simple y compleja, pienso que es fea la vida si no hubo un camino por andar. (...) Sábato solía asumir: "¿Y cómo defenderme cuando mis mejores antecedentes estaban en el futuro?". Un poquito de lagrimitas, más yerba al mate y a seguir. Los libros no muerden, Ferrand. 😅

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