Si todavía nos queda algo de inocencia ¡que no nos la quiten! La vamos a necesitar para seguir asombrándonos (para bien).
Y si seguimos asombrándonos
(para bien) probablemente podamos seguir encontrando, aún en el horror, maravillas.
Y si seguimos encontrando maravillas, aún en el horror, estaremos a un paso de volver a confiar.
Y si volvemos a confiar puede que una o varias palomas se acerquen a comer de nuestras migas (que nunca serán migajas).
Entonces seremos dadores oficiales entre todos los dadores. Y habrá lapachos rosados por mil y un lugares.
También un gato ronroneando, o unas patitas de perro acercándose. Lo cual significa: No estás sola y nunca lo estarás.
Es "como un montón de estrellas", diría Enrique Banchs, lo afortunada que serás.
El mundo se presta, sino, nos ayudaría Mary Oliver.
Toca a tu puerta. Te quiere saludar.
Compaginá lo mucho que creciste con lo mucho que todavía soñás.. Pero sobre todo: con lo mucho que todavía podés ser niño/a y jugar.
Es eso -y no otra cosa- lo que te permite mirar y ver más allá de cualquier mediocridad.
Ahora bien: si querés envejecer a la velocidad de la luz, ni leas poesía, ni escuches advertencias.
Que por algo donde dice "pare, ahora todo es más perverso" uno/a debería detenerse y abrazar con dulzura el misterio. Para concretar citas, baldear el corazón y hacer las paces, al menos con lo que demora en venir, o le cuesta llegar.
El amor es la droga más poderosa para inventar la realidad.
Y a la realidad le hacen falta inventores.
Porque, por lo visto, así como está deja mucho que desear.
Abrazá toda la inocencia.
Adherite al sindicato de chiquitos.
Imaginá a fondo.
Tocá todo lo que haya que tocar.
Que la piel es causa.
Y la consecuencia es amar.
🖊️ Agustina Ferrand
👓 Regaláme un cafecito y te abrazo cinco siglos.
🫂 cafecito.app/agustinaferrand

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