Sonó la radio-mujer y la escuché.
No supe qué decir.
Pero sí supe qué sentir.
El fuego álmico habitó en mí.
Tuvo ganas de expandirse,
por eso este sentir.
Recuerdo aún la chispa
de aquel día.
Y también me recuerdo a mí
observando la chispa.
¿Y si te digo
"No vamos a manifestar-nos rápido,
vamos a manifestar-nos bien"?
¿Aceptaría, usted?
Porque yo ya no sé
dónde empieza la ilusión
y dónde terminan tus piernas.
Pero sé que hubo un "click"
después de un cambio
y otro cambio, y otro cambio.
Entonces las criaturas nuestras,
saltando pastizales y alambrados.
Para ser libres, pero también para enlazarse.
¿Era eso lo que querías?
¿O yo te presioné demasiado?
¡No hay que amar empujando!
Ya sé, Ya sé.
Si queremos algo sólido
vos pagás la cuenta, y yo voy
y cobro el canto.
De la fuerza que encontremos
también saldrán debilidades.
Amaneceres y tormentas.
Días buenos, días malos.
Todo es parte de la Orquesta
y del baile que bailamos.
La radio-mujer habló, además,
sobre las rocas.
"Edificar sobre ellas", dijo.
Y no sobre otra cosa.
Cuidame mucho, cuando vuelvas.
Que yo me voy, para dar aire.
Y si retomo es por el eje.
De no andar sola, acá, en la jungla.
Habrá que darle a los amantes
un jugo de ángel
por las noches.
Para que sepan de lo nuevo
cuando hay dos pares
que se buscan.
Después sortear,
entre los solos,
7 nubes y 4 penumbras
Que taparán el sol,
si un día vos te cansás de mí.
Que taparán el sol
si un día yo me canso de vos.
🖊️ Agustina Ferrand
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