La literatura sufre, por eso la literatura enseña.
Nos muestra las dos caras de la misma moneda.
La radiante, expuesta hacia el mundo.
Y la incapaz o de brazos caídos, hincada hacia adentro.
La literatura enseña, por eso la literatura salva.
Porque nos muestra que todos estamos hechos de lo mismo: Desesperanzas, dolores, contratiempos. Pero también ilusión, compasión y alegría.
Leer a otros no es más que encontrar retazos de uno mismo que de no ser por esos otros jamás encontraríamos.
Doy fe. A veces un verso puede acomodar un músculo.
Cuando leés "sufrimiento" también podés leer "puedo valorar que no me duele". O cuando leés "nos están saqueando, frente a nuestros ojos" podés leer "la poesía es una herramienta de lucha". Porque sólo modificando mi actos y en consecuencia contagiando al de al lado puedo llegar al verdadero cambio.
Y quizá si la literatura sufre, enseña y salva, seamos, no te digo superiores, pero sí un poquito más curtidos por lo leído, y en efecto dominó más abiertos, genuinos o empáticos, con todo lo que nos rodea. Que así sea.
🖊️ Agustina Ferrand
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