domingo, 18 de enero de 2026

¿Dónde está mi tía? ¿Dónde está mi hermano?

🖊️ Quiero ser escritora. No lo soy. Quiero serlo. ✈️ ¡¡¡Me falta un Perú para llegar a México!!! ✈️ 


(...)


¿Dónde está mi tía?

La que abortaron

o separaron de la familia.

¿Dónde está mi hermano?

El que abortaron

o separaron de la familia.

El único "hermano, hermano"

que tendría.

Me dejaron con todo el desastre

y el árbol genealógico en la cabeza.


¿Qué podía esperarse?

¿Que crezca sana? 

¿Que me relaje con ganas?

¿Que agache la cabeza 

y los perdone?

¿Que los ame? ¿Así? 

¿Sin condiciones?


Yo no soy María Magdalena,

ni mucho menos

el "Pocho" Lepratti. 

Tengo un nombre

y un apellido.

Que "oh, casualidad" parece que pasa un tren, o un avión, si lo pronuncio.


Yo no estoy preparada para ser Santa.

A mí me hicieron alada, sí, pero también pecadora.

Yo meto los dedos -y hasta el pescuezo- en los cráteres nocturnos.

Y también me pregunto

"por qué a mí"

en lugar de "para qué" o "qué puedo hacer con todo esto".


Es demasiado el dolor como para desear el paso o el andar lento. El dolor tiene algo: El dolor tiene prisa. 

Necesito respuestas, soluciones, terapia cada 5 horas, explicaciones y conversaciones profundas.


Porque no es justo. No entiendo. No me lo explico.

Cómo es posible que me dejen a la deriva.

Y no hablo de los que siempre están, menos mal, nunca se vayan, Dios me los permita.


Me refiero a ésto de darlo todo,

-de la única manera que puedo

en el único perímetro que es mío-

y aún así arañar la tela, y luego irme para atrás, cómicamente, como si fuera un gatito. 


Que alguien me resuelva el acertijo.

Que alguien me diga "bendita seas tú, entre todas las palabras, pero también entre el gentío y la peste".


No me devuelvas a la vida.

Llevame a la más digna y heroica de todas las muertes.


🖊️ Agustina Ferrand

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