No es más interesante o acertado quien piensa, dice y hace, lo mismo que nosotros hacemos.
Es en la diversidad y el asombro por lo distinto que, en verdad, construimos solidez en nuestros actos y discursos.
Porque no por evitar a quienes piensan o hacen de manera diferente a mí, no voy a encontrarlos a la vuelta de la esquina, cual karma o enseñanza que necesita aplicarse.
No hay nada más útil y bello que descubrir algo nuevo. Algo diferente. Algo que, en cierto punto, me permite tener otra visión de mí mismo o de todo lo que nos rodea.
Abrir el corazón y los oídos es pura entrega que se digna a seguir recibiendo.
No por ser diferentes, o acudir a distintas fuentes, no necesitamos del mismo agua. Ni somos ajenos al mismo destino.
Somos pasajeros-aprendices.
De tal palo tal maestro.
En casa de libros, casa de rituales, pero no de mandamientos. Por eso el pañuelo.
"Vos me has entregado
una visión del mundo,
de Dios y de mí misma".
(...) Escribe María Amelia Schaller.
"Cuando acuda tu llanto, aunque lo escondas,
te pido, por favor
déjalo en él."
🖊️ Agustina Ferrand

No hay comentarios.:
Publicar un comentario