🤍 estar ahí cuando el milagro pase
(no para que pase, sino para que se quede)
🤍 permitir que el milagro me visite, ser una buena anfitriona, sin dejar de ser yo misma
🤍 o ir yo hacia el milagro, sólo si el milagro me invita
🤍 agradecerle al milagro que me hable (con el paso del tiempo entenderán por qué es tan importante este punto)
🤍 hacer con la voz del milagro otro milagro (esto es pura conexión y pura responsabilidad afectiva)
🤍 callar con el milagro, también, pero no encallarse, seguir moviéndonos a partir de lo que el milagro cante, deje u ofrende
🤍 seleccionar con sumo cuidado las próximas estrategias de amor o de cambio
🤍 una empresa entera puede fundirse si no tiene mata-fuegos y algo arde o se quema
🤍 cantarle al milagro, darle besos, dejarle canciones, arroparlo
🤍 luego... permitir que se vaya, no que nos olvide
🤍 hasta que vuelva nuevamente y nos alegre, nos interpele, o nos sorprenda
🤍 repetir al menos 5 veces por semana
🤍 agradecerle siempre
🤍 desearle al milagro lo mismo que le desearías al ser que más amás en este mundo
🤍 confiar en lo que pasa cuando el milagro deja de ser milagro y se vuelve cotidiano
🤍 seguir dándole besos y decirle "gracias y por favor" hasta que te canses
🤍 consejo de ángel: si es milagro, milagro de verdad, nunca vas a cansarte
🖊️ Agustina Ferrand
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