miércoles, 21 de enero de 2026

mirar es escuchar con los ojos, escuchar con los ojos es prestar atención











Mirar es escuchar con los ojos.

Escuchar con los ojos es prestar atención.

Prestar atención es un acto de amor.

Todos necesitamos ser mirados con amor.

Cuando no hay ninguna energía amorosa frente a nuestro ser, nuestro ser pierde energía.

Muy por el contrario, cuando alguien nos observa con amor, amistad o profesionalismo, el cambio es evidente; y siempre para bien.

Queremos, sin lugar a dudas, (o al menos por acá, jejej) ser mirados no sólo como una porción de carne, sino como un cajón que guarda o esconde cartas, osadías y tesoros.

Nos gusta que nos recuerden lo importante que hay en nosotros.

Más que famas, somos cronopios.

Desordenamos la casa, y sólo en el desguace reconocemos la vida que nos habita.

No hace falta, campeona, que todo brille y sea preciso.

Ya no sos aquella niña obligada a mendigar amor, haciendo que todo esté ordenado y limpio.

Nadie va a mirar la tela de araña, ni el elefante que se balancea sobre ella. Aunque tengas un plumero y lo uses, con vehemencia. 

Regaláte, al menos por hoy, la oportunidad de ser un desastre cósmico y álmico.

Hay mucho por duelar. 

Mostrále al otro la hilacha. Dejá que trascienda tú verdadero yo. Ese que aparece cuando el mundo se te viene encima y sos una despeinada o nostálgica total. 

A veces, esos ojos que escuchan, estaban esperando ni más ni menos que tu apertura, tú confianza, tú vulnerabilidad, tu rebeldía. 

Si no hay nada más lindo que unos ojos que nos prestan atención. También a la inversa ocurre lo mágico. No hay momento más precioso que ver al otro sin necesidad de aparentar.

Tener no es ser.

Hablar a los gritos no es dialogar.

Mirar de costado, o por arriba, no es mirar.

Involucrarnos hasta perdernos, quizá sea el encuentro.

Encontrarnos en la búsqueda, quizá sea el camino.

¿El camino... no será otra cosa que el regalo? 

🖊️ Agustina Ferrand


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

je t' adore, mon amour (gusto de vos)

  Gusto de vos. Lo demás será evaluar cuánto tiempo nos soportamos hasta necesitar, una vez más, la solitud que construimos. Gusto de...